49merinilomalarga_jpg.jpg

El polvo entraba por la nariz. Seco. Arañando la respiración. El estruendo del paso de la marcha, un cataclismo en sus sienes. Estaba en la cola, delante el dragón avanzaba y él era parte. Se movía al ritmo, impulsado por músculos y tendones invisibles de la bestia. El calor martilleaba duramente bajo el caso. El intento de tomar aire, profundamente, una vez más, aumenta la sensación de vacío. Seguir el paso, no te desconcentres, no cambies el paso. No se vaya a notar que andas pensado.